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miércoles, 15 de agosto de 2007

¿Basta ser sincero?

Todas nuestras justicias (son) como trapo de inmundicia. Isaías 64:6

No hay diferencia, por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús. Romanos 3:22-24

¿Basta ser sincero?

En nuestros países occidentales se aviene más que nunca a condenar el fanatismo y predicar la tolerancia. Y se repite gustosamente la fórmula: "Todas las religiones valen, con tal que uno sea sincero".

Escuché otras como: "Yo respeto la religión de cada uno", "No importa la religión mientras uno sea bueno", etc.

En parte esto es cierto, pues todas coinciden en el sentido de que ninguna religión puede abrirnos la puerta del cielo. No es la doctrina a la que nos adherimos, ni el conjunto de prácticas religiosas que podamos seguir escrupulosamente, ni una vida irreprochable a los ojos de nuestros semejantes lo que puede salvarnos.

En el tiempo de Jesús vivía un joven cuyas cualidades morales eran verdaderamente excepcionales y la vida exterior sin reproche. No había hecho mal a nadie; ¿Tal vez podemos decir lo mismo de nosotros?
Había guardado los mandamientos de Dios desde su juventud; ¿también lo hemos hecho? Sin embargo, ese joven inquieto por la salvación de su alma preguntó a Jesús: "¿Qué haré para heredar la vida eterna?"

Probablemente usted reconoció al joven rico del que habla la escritura (Marcos 10:17-27). Este joven, impedido por sus riquezas, rehusó seguir a Jesús y se fue triste.

Lo que todos necesitamos no es una buena moral ni una religión, sino un Salvador, una Persona: "Cristo Jesús", quién "vino al mundo para salvar a los pecadores" (1 Timoteo 1:15). "En ningún otro hay salvación" (Hechos 4:12).

Fuente: Fundación bíblica "La buena Semilla".


Como otros ejemplos de esto veo claramente a muchas personas que se "atan a cosas". Y sin saberlo, estas cosas son las que les impiden llegar a conocer o seguir a Dios.

Personas que se atan a las riquezas como el joven de las escrituras. Hay muchos de estos hoy en día; (pensá si no sos uno de ellos). El dinero, dios de este mundo, tiene mucho poder, pero el poder se lo da el mismo hombre, no dejes que te domine. No te pierdas de Dios sólo por pensar, de una forma u otra, en el dinero.

Otros se atan a una religión. El religioso es dificilísimo, hombres religiosos mataron a Jesús. Los mismos que lo estaban esperando, lo mataron. Es increíble, hay muchos que se pierden de Dios porque sienten que traicionan "su" religión.

O se atan a una estatua porque no se sienten merecedores de Dios y creen necesitar a alguien que interceda por ellos. Jesús murió por nosotros e intercede por nosotros ante Dios Padre. Usar a alguien mas para esto no sólo carece de lógica, sino que es tomar en vano el sacrificio de Jesús.

Otras personas se atan "al que dirán", les da vergüenza que los vean o lo que puedan llegar a pensar los que lo conocen o lo que hablan cuchicheando de ellos. El orgullo. Creo que es el mejor arma del enemigo. Cuando te das cuenta que sentís vergüenza por hacer algo que sabés que está bien, acordate que Dios también te está mirando y pensá que opinión te importa más.

Hay muchas mas, pero estas son las que me vienen ahora a la mente y tal vez amplíe más adelante. Espero que te haya servido para desatarte de algo y acercarte un poco más a Dios.

Que Dios te bendiga!!

Esteban

Una Flecha de Salvación

La sabiduría de este mundo es insensatez para con Dios; pues escrito está: El prende a los sabios en la astucia de ellos. Y otra vez: El Señor conoce los pensamientos de los sabios, que son vanos. 1 Corintios 3:19-20

Una Flecha de Salvación

A menudo un médico se burlaba de la biblia. Negaba especialmente la resurrección, verdad fundamental del cristianismo. Pensaba: "Mi profesión me dice que cuando uno está muerto, el cuerpo está bien muerto".

Cierta vez ojeaba su Biblia para volver a hallar algo que justificara sus ataques. Su mirada cayó en el pasaje de 1 Corintios capítulo 15: "Pero dirá alguno: ¿Cómo resucitarán los muertos? ¿Con qué cuerpo vendrán?" (v.35). -Este es un buen argumento de discusión, se dijo él, cuando de repente leyó en el siguiente versículo: "Necio, lo que tú siembras no se vivifica, si no muere antes".

La palabra "necio " penetró con gran fuerza en su conciencia, como una flecha que Dios le disparó. El que había cambiado a un Saulo de Tarso en Pablo escogió a ese médico incrédulo y burlador para hacer de él un instrumento de Su gracia.

En efecto, nació de nuevo por el poder del Espíritu Santo y de la Palabra de Dios. Luego, ese hombre vino a ser un fiel siervo del Señor. A fin de recordar permanentemente la manera en que Dios le abrió los ojos, mandó confeccionar para su Biblia un cierre de plata en el cual estaba grabada esta inscripción: "Necio", y debajo: 1 Corintios 15:36.

El verdadero conocimiento vuelve humilde, mientras que el falso enorgullece. Sólo el temor del Señor es el principio de la sabiduría. "Con Dios está la sabiduría y el poder; suyo es el consejo y la inteligencia" (Job 12:13).

Fuente: Ediciones Bíblicas "La buena semilla"

Vivir llenos del Espíritu Santo

Me pareció tan buena esta nota que la quise tener "a mano", Gracias a cristianos.com

«Pero Esteban lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vió la Gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios, y dijo “He aquí veo los cielos abiertos y al Hijo del Hombre que está a la diestra de Dios» (Hechos 7: 55-56).

Cuando un siervo de Dios vive lo que predica, está listo tanto para predicar como para morir por el Señor, y si está listo para morir por el Señor, va a estar predicando hasta el último momento de su vida.

Eso pasó con Esteban, el vivía de verdad lo que decía, su relación con el Señor, era tan íntima, que en el momento climax de la agresión, tiene sus ojos puestos en el cielo y puede ver a Jesús, que estaba a la diestra de Dios. ¿Cómo lo habrá visto a Jesús? ¿Qué le habrán dicho sus ojos? Imagino a Jesús con sus brazos abiertos diciendo: «Bien hecho, buen siervo y fiel, entra en el gozo de tu Señor», te estoy esperando, sé lo que estás sufriendo, yo lo sufrí antes cuando dí mi vida por tí en la cruz, porque te amé.

Solamente un hombre lleno del Espíritu Santo era capaz de enfrentar un momento así, sin perder la visión de Aquel que le había llamado. Las demandas de Jesús habían sido el propósito de su vida, y ahora eran las fuerzas y la convicción para enfrentar la muerte, sabiendo que iba a estar en los brazos de su Señor, para quién había vivido. Sí, solamente pueden morir de esta manera, los que han vivido la verdad del Evangelio y son siervos de Dios y no ejecutivos del Evangelio o personajes del show. Esta es la hora cuando se vé la realidad de lo que creímos y cómo lo creímos. La relación con Dios no es una vida religiosa, pero sí, una vida santa, apartada para Dios, puesta sobre el altar.

Allí no estaban los flashes de los fotógrafos, ni las cámaras de la T.V. Esteban estaba solo, en medio de las piedras, las que le arrojaron los que defendían la religión, los que decían ser hijos de Abraham, los que decían que representaban al Eterno Dios. El siervo Esteban estaba fuera de todo juego político del poder religioso. Había entregado toda su vida a la causa del Señor en sencillez y humildad y ahora le entregaba su espíritu, él lo dió todo y Dios le abrió la visión del cielo que le esperaba.

¡Señor ayúdame a vivir de tal manera que un día pueda tener esta hermosa visión!

Daniel L. Bustamante

¿Cómo llegó la Biblia a América Latina?

Así llegó la Biblia a América Latina

La presencia de la Biblia en nuestro continente empezó a sentirse muy poco después de las luchas de independencia de España en el siglo XIX. La prohibición de que la gente común leyese la Biblia, vigente durante el período colonial, no regía en las nuevas repúblicas. Esto ofreció la oportunidad de que las Sociedades Bíblicas lograran una distribución exitosa.

Apertura (1804-1830)

Los primeros seiscientos ejemplares de la Biblia en español, enviados por la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera (SBBE), llegaron a Buenos Aires y Montevideo en 1806. Entre 1804 y 1807, la Sociedad imprimió veinte mil ejemplares del Nuevo Testamento en portugués, que marineros y comerciantes distribuyeron en las costas de Brasil. Los cuáqueros llevaron ejemplares de la Biblia a Antigua y otras islas desde 1808, para los soldados, los marineros y los enfermos. Entre 1808 y 1816 se repartieron en las Indias Occidentales, Honduras y las Guayanas cuatro mil ejemplares de la Biblia y once mil quinientos del Nuevo Testamento en español, francés, inglés y holandés.

Comerciantes, viajeros y piadosos capitanes de barcos también diseminaron ejemplares del texto sagrado por las costas de América Latina.

Parece que las primeras Sociedades auxiliares para la distribución de la Biblia en América Latina fueron las organizadas entre los negros en Barbados y Bermuda, en 1818. Durante los siguientes seis años, se extendieron a Jamaica, Montserrat y Honduras. Especialmente por medio de misioneros y escuelas misioneras llegaron a Bérbice, Demerara, Trinidad, St. Kitts, Antigua y Suriname. Se dice que en las tardes, después del trajín del día, los niños iban a las casas para leer el texto sagrado a las familias que no podían leer. A veces, recibían una moneda por sus esfuerzos. William Canton, el historiador clásico de los primeros cien años de la SBBE, comenta que la lectura de la Biblia quebró “el poder malo de Obeah, la maldición de la imaginación africana”.

Cuatro años antes de la liberación de los esclavos en el Caribe, la Sociedad publicó una edición bilingüe (africano-inglés) del Nuevo Testamento, que fue consignada a los misioneros moravos en Suriname. Se realizaron subsecuentes ediciones hasta 1889.

Sin lugar a dudas, el misionero más dedicado a la obra de la distribución de la Escritura en este período fue James (Diego) Thomson. Viajó por iniciativa propia a América Latina para promover el método lancasteriano de educación, usando la Biblia como texto principal. Desde 1818, estableció escuelas y distribuyó la palabra de Dios en Argentina, Uruguay, Chile y Perú, antes de servir como agente de la SBBE en Ecuador, México, el Caribe y la América Británica (Canadá). Por pedido suyo recibió de la Sociedad Bíblica Americana (SBA) quinientos dólares para traducir la Biblia al quechua.

Distribuyó ejemplares de la Biblia durante sus últimos años en Francia, Portugal y España (1854). La SBBE aceptó con entusiasmo la colaboración de la SBA en América Latina. Aunque los envíos fueron ocasionales y por pedidos particulares, muchos llegaron en fecha temprana. En el año 1826, por ejemplo, se enviaron Biblias. La SBA mandó representantes para estudiar el área a fin de ver cómo sería posible mejorar el sistema de distribución. En este período buena parte de la oposición católica se redujo gracias al uso de la versión católica del Padre Scío.

Ya en 1822 la SBA había conseguido de la SBBE los clisés de esta versión, con los que imprimió veinte mil ejemplares de la Biblia antes de decidir no usarlos más. Debido a que hay copias de esta versión que no tienen los libros apócrifos, parece que, después de eliminarlos en 1828, la SBA siguió empleando los clisés hasta 1841 cuando la junta directiva decidió no usar más esa versión.

Es significativo que durante esta etapa inicial los registros de la SBBE muestran que la obra de la distribución bíblica empezó en quince países de América Latina y del Caribe, mientras que la SBA enviaba ejemplares de las Escrituras a diez países de la misma región. Fue una época propicia para esta misión. Por supuesto, y esto produjo una fuerte reacción en la jerarquía romana y en la censura. La filosofía política liberal creó una actitud receptiva de parte de los nuevos gobernantes, así como el uso de la versión católica de la Biblia fomentó la receptividad de parte de la élite de los pueblos. Los evangélicos esperaban una pronta reforma de la sociedad y de la gente por la lectura de las Escrituras. Pero el optimismo resultó prematuro.

Oposición (1830-1860)

La reacción conservadora de muchos de los criollos y de las autoridades eclesiásticas empezó a cobrar fuerza en gran parte de la América Latina. El papa en Roma reconoció que la época de la dominación española había llegado a su fin y comenzó a preocuparse por el nombramiento de los obispos. Ya había pasado la época en que un Diego Thomson pudo ser ciudadano honorario, como ocurrió en la Argentina y en Chile. En 1827, Thomson viajó a México, donde al principio tuvo cierto éxito en su tarea, pero hacia 1830, debido a una fuerte hostilidad clerical seguida de revoluciones políticas, dejó los ejemplares de la Biblia que le quedaban en manos de un amigo y se fue. Cuando volvió en 1842, encontró la misma hostilidad.

Un lugar donde se recibió bien a los distribuidores de las Escrituras fue el Caribe. Allí, muchas de las islas habían caído bajo la dominación protestante. No sorprende, entonces, que Thomson, al salir de México, trabajara siete años en esta región. Fundó muchas asociaciones negras para la distribución de la Biblia, incluso en
Venezuela. Con el presidente de Haití facilitó la distribución entre las tropas negras y en las escuelas. Su presencia en la celebración de la emancipación de los negros, el 1 de agosto de 1834 en Jamaica, fue muy apropiada, porque entre los fundadores de la SBBE hubo grandes luchadores contra la esclavitud, tales como William Wilberforce y Granville Sharp.

La SBBE creó un fondo especial para proveer un ejemplar de la Biblia a cada esclavo emancipado “para ayudar a consolarlo por los agravios que había sufrido”. En la Navidad de aquel año se enviaron más de cien mil ejemplares del Nuevo Testamento y los Salmos con este propósito. Entre 1830 y 1837 se repartió un total de sesenta mil ejemplares de la Biblia y del Nuevo Testamento.

A pesar de la creciente oposición católica en ciertas islas durante la década del cuarenta, nuevos agentes como Joseph Wheeler (1835) y McMurray (1842) establecieron tres depósitos: Jamaica, Barbados y Antigua. Además del envío especial para los negros emancipados, entre 1834 y 1854 se remitieron a las Indias Occidentales 180.000 ejemplares del texto sagrado. Durante el mismo período, con la ayuda de voluntarios, se llevaron a América del Sur y América Central casi
21.000 ejemplares de las Escrituras en castellano, portugués, alemán, italiano y francés.

El envío de un agente que la SBA mandó a Haití en 1850 trajo como consecuencia una mejoría temporal, pero luego acarreó un aumento de la hostilidad, lo que obligó a que el agente saliera del país. Las tentativas de la SBA en México no fueron más exitosas. Debido a la guerra, entre 1846 y 1848 hubo una gran demanda de la Biblia para los soldados y los territorios anexados por los Estados Unidos.

Se enviaron muchos ejemplares en castellano con los soldados. En 1847, un agente de habla hispana, William Morris, ex-misionero en Buenos Aires, llevó miles de ejemplares de la Biblia y el Nuevo Testamento para distribuir.

Mientras estaban las tropas estadounidenses no hubo grandes problemas. Sin embargo, cuando desocuparon el país, se descubrió que los compatriotas de los conquistadores no eran bienvenidos, ni siquiera con la Biblia en las manos. La hostilidad hacia los representantes de las denominaciones e instituciones protestantes hizo imposible la continuación significativa de la obra.

Otro episodio que nos ayuda a comprender el espíritu de esta época tuvo lugar en julio de 1856, cuando la SBA envió como su representante a América Central a D. R. Wheeler, con sede en Nicaragua, justamente en tiempos del filibustero William Walker.

Después de unos tres meses, cuando Wheeler había viajado a Granada, llegaron las tropas para combatir a Walker. Estas exigieron que todo hombre sano se les uniera en el combate. Como Wheeler y otros dos estadounidenses se negaron, apelando a su neutralidad en el conflicto, fueron ejecutados. El espíritu contra los estadounidenses no permitió la continuación de la obra.

En Brasil, el ambiente era diferente. El emperador Pedro II (1840-1889) favoreció la distribución de las Escrituras. Dijo: “Amo la Biblia. La leo todos los días y cuanto más la leo, más la amo”.

Daniel F. Kidder llegó a Río de Janeiro en 1836 como representante de la SBA, junto con R. T. Spaulding hicieron una eficaz y vigorosa difusión de la Biblia. Les siguieron muchos otros agentes que trabajaron con denuedo, como puntas de lanza que abrieron el camino para la llegada de las denominaciones misioneras.

Sidney Rooy

Publicado en www.labibliaweb.com

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Cómo encontrar la ayuda de Dios

Salmos 5; 57; 86; 121; 130; 119.169-176; San Mateo 7.7-12

Dónde encontrar justicia

Salmos 10; 17; 75; 94;

Isaías 42.1-7; 61.1-9;

Amós 5.21-24;

Habacuc 1.1-2.4

Dónde encontrar salvación

San Juan 3.1-21; Romanos 1.16-17; 3.21-31; 5.1-11; 10.5-13; Efesios 1.3-14; 2.1-10

Dónde encontrar fortaleza

Salmos 46; 138; Isaías 40.27-31; 51.12-16; Efesios 6.10-20; 2 Tesalonicenses 2.16-17

Dónde encontrar la verdad

Salmo 119.153-160; San Juan 8.31-47; 14.6-14; 16.4b-15; 1 Timoteo 2.1-7

¿Tienes miedo?

Salmos 27; 91; Isaías 41.5-13; San Marcos 4.35-41; Hebreos 13.5-6; 1 San Juan 4.13-18

¿Tienes miedo a la muerte?

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¿Estás ansioso o enojado?

Salmo 25; San Mateo 6.24-34; 10.26-31; 1 Pedro 1.3-5; 5.7

¿Te sientes deprimido?

Salmos 16; 43; 130; Isaías 61.1-4; Jeremías 15.10-21; Lamentaciones 3.55-57; San Juan 3.14-17; Efesios 3.14-21

¿Te sientes frustrado o engañado?

Salmo 55; 62.1-8; Jeremías 20.7-18

¿Estás desanimado?

Salmo 34; Isaías 12.1-6; Romanos 15.13; 2 Corintios 4.16-18; Filipenses 4.10-13; Colosenses 1.9-14; Hebreos 6.9-12

¿Dudas de tu fe en Dios?

Salmos 8; 146; Proverbios 30.5; San Mateo 7.7-12; San Lucas 17.5-6; San Juan 20.24-31; Romanos 4.13-25; Hebreos 11;

1 San Juan 5.13-15

¿Estás frustrado?

Job 21.1-16; 24.1-17; 36.1-26; San Mateo 7.13-14

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Salmo 13; 37.1-7; 40.1-5; Eclesiastés 3.1-15; Lamentaciones 3.25-33; Hebreos 6.13-20; Santiago 5.7-11

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Deuteronomio 31.1-8; Salmo 73.21-26; 108; Filipenses 4.10-20; 1 San Juan 3.19-24

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¿Te sientes solo?

Salmos 22; 42; San Juan 14.15-31a